Bajo el sustento de que la vía pública es inembargable, imprescriptible e inalienable, el Juzgado concedió la razón al ayuntamiento y determinó que sí era ilegal la ocupación de la vía pública, que desde más de 10 años, tenía la familia Molina con 28 locales que construyó debajo del hotel Molcas de su propiedad; por lo que ante el fallo se espera la demolición de los locales que el 5 de diciembre de 2012 fueron clausurados, pero reabiertos días después en señal de buena voluntad del ayuntamiento por considerarse de alta afluencia turística.
A pesar de ello, la citada empresa inició un juicio de amparo, pero la semana obtuvo un fallo que no le favoreció, y el ayuntamiento demostró fehacientemente que se trata de vía pública el acto reclamado y que por más de una década el hotel estuvo explotando económicamente al arrendarlos a diversos giros.
Se espera que ante con la razón jurídica en la mano, el gobierno municipal recupere la vía pública, aunque todo apunta a que las autoridades seguirán dejando a la millonaria familia Molina, propietaria también de los Barcos México, explotar la vía pública… (NoticaribeNews)