Aterrizar en avión privado en el FBO de Cancún, y contratar escoltas con armas para uso exclusivo de las fuerzas armadas es una posibilidad en tierras quintanarroenses, porque policías de Cancún son alquilados, con todo y armas, para prestar servicios particulares.
El “innovador” esquema de corrupción, que lleva operando por lo menos dos años, no deja rastro.
Los policías “rentan” el arma por alrededor de 10 mil pesos, dinero que es entregado a los mandos, quienes también se quedan con el sueldo de los uniformados. A cambio, los policías se alquilan como escoltas privados con armas de uso exclusivo de las fuerzas armadas para dar servicio a usuarios VIP.
En unos días los policías ganan el equivalente a su sueldo y también reúnen el dinero correspondiente al alquiler de su arma.
La que esto escribe conocí este sistema a través del testimonio de uno de los clientes de este tipo de servicios.
Si usted ha notado que cada vez hay menos policías en las calles de Cancún, ahora ya sabe cuál es la razón.
Paradójicamente, hoy la presidenta municipal de Cancún, Ana Patricia Peralta, anunció que la Academia de Policía del municipio de Benito Juárez pasó de categoría “C” a ser categoría “A”, lo que significa que ahora puede fungir como instituto para capacitar a otros municipios e instancias de seguridad.