Se revelan pepenadores de Tulum contra monopolio

Alrededor del mediodía del lunes, medio centenar de pepenadores del basurero municipal se rebelaron contra el sistema de compra de la basura reciclada, ya que un empresario que tiene el monopolio, pretende pagarles a su antojo, por lo que amenazaron con no venderle a nadie hasta que las autoridades den una solución al problema.

Los humildes trabajadores de la basura comentaron que desde hace dos meses acudió al sitio de confinamiento Justino Errasquin Abdalá, quien dijo que laboraba como asesor, para presentarles a una persona que tiene el apodo de “El Español”, quien se encargaría de comprarles todo el material reciclado que junten, a un precio justo, ya que contaba con la concesión otorgada por las autoridades municipales.

De igual manera, les informó que únicamente podían venderle al nuevo concesionario, por lo tanto, no se permitiría la llegada al basurero municipal del empresario anterior que se llevaba todo el material reciclado, ya que lo tenía prohibido.

Ante los pepenadores, “El Español” se comprometió a comprar PET, plástico duro, papel y cartón, así como chatarra, por lo que los trabajadores de la basura se pusieron a trabajar fuerte, con el propósito de incrementar sus ingresos; sin embargo, poco les duró el gusto, ya que sus empleados únicamente se encargaban de llevarse el plástico suave, dejando los enormes montones de material reciclable de menor calidad.

Manifestaron que quienes se encargaban de recoger y pesar las bolsas de material reciclado, únicamente llevan un promedio de dos mil pesos, por lo tanto, cuando se acaban los recursos señalan que hasta en dos días retornan, dejándolos sin dinero para el sustento familiar.

Ante esta situación, pidieron que se permita el ingreso de las dos empresas y el material reciclado se venda a quien ofrezca un mejor precio, ya que “El Español” ofreció 3 pesos con 50 centavos por cada kilo de PET y después decidió reducirlo a 2 pesos con 50 centavos, por lo tanto, no tienen otra opción que entregarlo al monopolio.

Ante esta situación, acudieron al basurero funcionarios municipales, encabezados por Justino Errasquin Abdalá, quienes no pudieron solucionar el problema y únicamente se limitaron a informarles que regresarían más tarde, promesa que no cumplieron, por lo tanto, continúa latente el conflicto en el centro de confinamiento ubicado en el kilómetro 8.5 de la carretera Tulum-Cobá.